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Salud y bienestar

El estrés en la vejez: causas, síntomas y cómo combatirlo

La vejez es una etapa de la vida en la que se producen múltiples cambios, ya sean físicos, emocionales o sociales. Por ello, el estrés en las personas mayores es mucho más común de lo que se piensa. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el estrés puede definirse como “un estado de preocupación o tensión mental generado por una situación difícil”. Padecerlo puede afectar negativamente a la calidad de vida si no se maneja de forma adecuada.

Principales causas del estrés en la vejez

Son numerosas las causas que pueden provocar estrés durante la vejez. Entre ellas se encuentran los factores físicos, como el deterioro cognitivo, la pérdida de movilidad, la dependencia de otras personas y la aparición de enfermedades.

A estos se suman los factores emocionales, entre los que destacan el aislamiento social y la pérdida de familiares y amigos, y los factores sociales, como la jubilación o la pérdida del rol que la persona ha desempeñado a lo largo de su vida.

Por último, los factores económicos, como el elevado coste de las medicinas o la inestabilidad económica, así como los cambios en la rutina y la incertidumbre o el miedo al futuro, pueden contribuir al aumento del estrés.

Síntomas de estrés en las personas mayores

Diversos síntomas pueden indicar que una persona mayor está atravesando una situación de estrés. Algunos de ellos pueden confundirse con los cambios típicos del envejecimiento o con otras enfermedades, por lo que es importante consultar a un médico ante cualquier sospecha.

En concreto, los síntomas pueden ser:

  • Físicos: cansancio y fatiga constantes; falta de energía; dolores de cabeza o de otras partes del cuerpo; tensión muscular; insomnio o sueño irregular; pérdida o aumento del apetito; palpitaciones o sensación de opresión; dolores estomacales, náuseas y vómitos; empeoramiento de enfermedades crónicas.
  • Emocionales y conductuales: sensación de estar abrumado; problemas de memoria; tristeza frecuente; sensación de vacío; mal humor o cambios repentinos de humor; irritabilidad; ansiedad; inquietud; desinterés por actividades que antes se disfrutaban; aislamiento social; dificultad para concentrarse; llanto fácil o mayor sensibilidad emocional.

Cómo pueden manejar el estrés las personas mayores

Actividad física

Salir a dar un paseo y realizar gimnasia suave son actividades que ayudan a las personas mayores a liberar la tensión acumulada y a mejorar su estado de ánimo, ya que favorecen la liberación de endorfinas, sustancias químicas relacionadas con el bienestar.

Esta sensación puede incrementarse al realizar ejercicio en entornos naturales, como parques, jardines o zonas verdes. El contacto con la naturaleza contribuye a reducir el estrés, favorece la relajación y levanta el ánimo.

Mente activa 

Realizar actividades como juegos de mesa, puzles o rompecabezas, así como leer o escribir, mejora la confianza en uno mismo y, por ende, reduce el estrés. También se puede probar a realizar alguna otra actividad que no se haya practicado antes, como la pintura, la fotografía o la jardinería.

Participar en actividades de voluntariado o en talleres conjuntos es otra opción que ayuda a sentirse más útil, especialmente cuando se realizan con constancia. Cuando se disfruta de algo que nos gusta, es más fácil desconectar de aquello que nos está causando malestar. Además, son una buena oportunidad para conocer gente nueva.

Rutina de sueño

El estrés suele afectar a las horas de sueño o a la calidad del mismo. Para evitar que esto suceda, es recomendable crear un espacio para dormir agradable de temperatura, oscuro y silencioso.

Debemos tratar de establecer un horario de sueño y asegurarnos de dormir, al menos, 7 u 8 horas diarias. Esto contribuirá a nuestro bienestar y también ayudará a regular el organismo, ya que, durante las horas de sueño, se produce un proceso de eliminación de toxinas.

Otras recomendaciones son evitar la cafeína y el uso de pantallas antes de acostarse.

Socializar con la gente de tu entorno

Hablar a diario con familiares o amigos cercanos, o con un psicólogo, es una forma muy útil de gestionar el estrés en las personas mayores. De hecho, diferentes estudios, como el realizado por el National Institutes of Health (NIH), han afirmado que mantener relaciones sociales de forma regular mejora la salud mental. Compartir lo que estamos viviendo en nuestro día a día y desahogarnos nos ayuda a sentirnos mejor y a reducir nuestro estrés.

Desde la Fundación DomusVi estamos comprometidos con el bienestar y la calidad de vida de las personas atendidas en los centros DomusVi. De esta manera, pueden participar en programas de voluntariado en los centros, ya sea mediante la visita de voluntarios para acompañar a los residentes y participar en actividades con ellos, o a través de iniciativas en las que los residentes pueden realizar un voluntariado, como es el caso de Libera Senior con Ecoembes.

Residentes de DomusVi se unen a Libera Senior en un voluntariado contra la basuraleza